Se encuentra usted aquí

Festival del Diablo III - La última tentación

Festival del Diablo III - La última tentación

Así fue la nueva peregrinación de los metaleros colombianos
Festival del Diablo III - La última tentación

Sábado 25 de noviembre de 2017
Hollywood Eventos – Bogotá, vía La Calera

Setecientos veintiocho días tuvo que esperar la ciudad de Bogotá para recibir nuevamente la visita del Maligno encarnada en la fiesta metalera más importante de nuestro país: El Festival del Diablo. El evento se ha establecido sabiendo capturar la expectativa de los adeptos de la escena pesada colombiana, tanto así que se convirtió en la peregrinación masiva obligada para los headbangers criollos.

Fueron tres tarimas, veintidós bandas y poco menos de seis mil almas hambrientas de música extrema servida de manos del Bajísimo. Rockaxis Colombia recuenta lo más destacado de la jornada.

Abriendo con un destacado apartado nacional, el festival contó con actos tales como los metaleros progresivos Patricio Stiglitch Project –PSP-, cuya mezcla de metal y rock progresivo sin duda merece una mayor figuración en la escena colombiana. Los “madrugadores” del público pudieron también disfrutar de sonidos más extremos como el de los bogotanos Soulburner y Underthreat, ambos enlazados fuertemente con el death metal.

Kariwa ofreció un contraste a las corrientes más clásicas de los demás actos, con un estilo moderno y un concepto lleno de folclorismos indígenas que se erigió como una de las primeras sorpresas de la jornada.

Los thrashers caleños Sagros encendieron el primer moshpit del festival con una fórmula que puede pasar por efectista pero que cumple su cometido con creces. Otro acto destacado traído de fuera de la capital fue el de los paisas Revenge cuya dosis intensa de heavy metal demostró porqué hace rato pedían pista para aterrizar en la pista del Diablo.

Una de las innovaciones diabólicas de este año fue el estreno de una tarima exclusiva para el punk y hardcore en un intento de consolidar una escena más unida en torno a la música pesada. Dentro de la selección de actos encargada de hacer debutar este espacio cabe destacar a los punkeros de Chite, quienes zanjaron cualquier polémica sobre la legitimidad de su presentación con un potente directo que unió en el pogo a metaleros y punks en una violenta camaradería.  Así mismo merecen mención especial el “punk n’ roll” decadente de Triple X, el hardcore contundente de Absolution Denied y Pitbull, y el inconfundible punk callejero de la leyenda paisa I.R.A., siempre bienvenidos en el Altiplano.

La imbatible competencia con Witchery dejó a los neoyorkinos de Merauder, acto final de la tarima Punk y Hardcore, con un público que se limitaba a decenas de personas; pero con un nivel de compromiso de una multitud. Los afortunados vivieron una fiesta absoluta con el despliegue de hardcore enriquecido con atmosferas metaleras. Esperemos que en el futuro tengamos la oportunidad de hacer llegar a Merauder a una audiencia mayor.

El cartel internacional de las tarimas Sucubo e Incubo contó con una importante cuota hispana en forma del death-grind de los venezolanos Krueger , quienes imprimieron una bienvenida dosis de teatralidad a la jornada de la mano del atavío sadomasoquista de su vocalista  Carlos Sánchez, y el death-thrash de los chilenos Criminal cuya presentación se retrasó por complicaciones con el transporte del vocalista Anton Reisenegger quien, tan profesional como siempre, ofreció disculpas y lideró a su banda en un ataque sonoro aplastante que dio fe del privilegiado lugar que ocupa el cuarteto en la escena extrema de Latinoamérica. 

Motivos ajenos a la organización y concernientes a la mala actitud y falta de profesionalismo del baterista Pete Sandoval truncaron la actuación de Terrorizer cuyo set comprendió solo tres canciones, forzosamente ejecutadas entre aspavientos y rabietas de Sandoval que obligaron a la producción a finalizar anticipadamente la presentación.

Witchery tuvo en sus manos la dura tarea de complacer a un público inconforme tras el impasse del acto anterior, empero los suecos demostraron estar a la altura de las exigencias del momento con un despliegue de agresión donde los riffs angulares y los cambios de ritmo vertiginosos fueron la orden del día. Poniendo especial énfasis en su más reciente trabajo “I Am Legion”, el abrasivo black-thrash de los escandinavos volvió a poner los motores a punto entre los asistentes.

Los suizos Samael vieron su actuación amenazada por problemas técnicos con el sonido que no interfirieron con la entrega y energía en tarima de sus integrantes. Comandada por el guitarrista y cantante Michael “Vorph” Locher, y apoyados por un adecuado trabajo de sintetizadores y baterías secuenciadas, la banda pasó revista al álbum “Ceremony of Opposites”, considerado como uno de los trabajos cumbre del sonido black metal y una piedra angular en la carrera de la agrupación.

El thrash en su versión más pura tomaría protagonismo de la mano de Exodus, representantes de la medular escena norteamericana que definiera las bases del género a comienzos de los años ochenta. Con el guitarrista Kragen Lum supliendo la ausencia del miembro fundador Gary Holt, el quinteto, luciendo la desgarradora voz de Steve “Zetro” Souza como buque insignia, destrozó cuellos a lo largo y ancho del recinto gracias a cortes de la talla de ‘Blood In, Blood Out’, ‘A Lesson in Violence’, ‘War Is My Shepherd’ y la siempre favorita ‘Bonded by Blood’, todos coronados por los afilados riffs y atronadores golpes rítmicos que le ganaron a la banda su lugar en el Olimpo del thrash metal. Agradeciendo el buen recibimiento de quienes él mismo describe como uno de los mejores públicos metaleros del mundo, Souza se despidió de los asistentes y prometió un pronto regreso de Exodus a tierras colombianas.

Un camión conocido como Sodom llegaría desde Alemania para cerrar la tarima Incubo por todo lo alto. El trío liderado por el bajista Tom Angelripper es tenido como uno de las actos que mejor retrata los horrores de la guerra y el lado mórbido de la sociedad en sus canciones, algo de lo cual fueron testigos los asistentes a una presentación que no dio tregua tanto en el frenético ataque frontal de ‘Sodomy and Lust’ y ‘Agent Orange’, como en los más pesados pisotones de ‘Napalm in the Morning’ y ‘The Saw is the Law’. Thrash sin florituras y directo al hueso ha sido la rúbrica de Sodom durante más de 35 años de carrera, anoche quedó demostrado nuevamente.

El cierre del evento, desde la tarima Sucubo, corrió por cuenta de los también teutones Accept en su debut en suelo patrio. Con la elasticidad melódica del guitarrista Wolf Hoffmann sirviendo como batuta, el quinteto alemán brindó una apoteósica presentación en la cual la concisión estructural y la contundencia rítmica fueron el hilo conductor. Mark Tornillo demostró una vez más su idoneidad como reemplazo del vocalista original Udo Dirkschneider, cuya ausencia no fue sentida en lo más mínimo.

El set comprendió cortes de su renacimiento con Tornillo como ‘Die by the Sword’ y ‘Teutonic Terror’, así como clásicos del calibre de ‘Fast As a Shark’, ‘Metal Heart’, ‘Princess of the Dawn’ y la infaltable ‘Balls to the Wall’, todos haciendo gala de los consabidos dotes musicales de un acto líder dentro de una de las más pobladas y competitivas escenas del mundo del metal.

Aquel dicho de “mal paga el Diablo a quien bien le sirve” encuentra una clara excepción en el Festival del Diablo, un evento cuya organización, coronando en la conformación del cartel, le pone al frente como uno de los más destacados dentro de la agenda musical colombiana y que, tan temprano como en su tercera edición, ya puede jactarse de hacer ruido en otras latitudes y convocar público de otros países. Lo anterior no es otra cosa que el resultado del constante esfuerzo de sus realizadores a quienes felicitamos, así como a los artistas por su entrega y al público por su energía, por permitir el disfrute de tan magna jornada.

Adenda: Sin perjuicio de lo anteriormente dicho, desde estas líneas invitamos a replantear si es menester aumentar la capacidad instalada del festival. El colapso del sistema de transporte y de los servicios de alimentación incitan a mejorar para mantener la competitividad. Otro aspecto a mejorar es la calidad del sonido en tarima, ya que estas dificultades técnicas no pueden constituir un obstáculo para materializar un festival de calidad. 

Por Guillermo Acosta Kerym Rivas

Fotografías: Germán Rojas 

Galería fotográfica 

Tags: 

COMENTARIOS

Contenido Relacionado

Tipo Banda Título Hace...
Galeria Revolver Plateado, V For Volume, Rocka, Los Calgaris, Ohlaville, Los Caligaris Jingle Bell Rock 2017 1 día 16 horas
Shows doctor krápula, LosPetitFellas, Ohlaville, Seis Peatones, Revolver Plateado, Rocka, Los Caligaris Jingle Bell Rock 2017 - Un concierto con el corazón 2 días 10 horas
Shows Los Toreros Muertos, claudio narea, miguel tapia Los Toreros Muertos + Narea y Tapia - Rock hispano en doble dosis 3 días 14 horas
Galeria Los Toreros Muertos, claudio narea, miguel tapia Los Toreros Muertos + Claudio Narea y Miguel Tapia 3 días 15 horas
Novedades MidBlue, Oh! Femmes! Midblue y Oh! Femmes! en gira por Bogotá 3 días 22 horas