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Imaginations From The Other Side

Imaginations From The Other Side

Imaginations From The Other Side

Martes 28 Junio, 2011
1995. Virgin Records

Sólo un disco se comenta por review, es la miserable norma. ¿Por qué no se puede hablar de dos, tres o cuatro? De los que Blind Guardian hizo entre “Tales From The Twilight World” y “Nighfall In Middle Earth”, ¿¡de cuál conversaremos!? Se trata de un dilema, no tengo un álbum favorito de esta banda y cada vez que digo inclinarme por uno, termino con un pesado cargo de conciencia.

Quiero escribir sobre la energía de “Tales From The Twilight World” y la magia de “Somewhere Far Beyond”, o por qué no del carismático “Imaginations From The Other Side” y el maravilloso mundo al que “Nightfall In Middle Earth” transporta... uf... ese daría para páginas. Tengo ganas, pero lo vergonzoso es que ya he escrito como diez líneas y aún no tengo ni la menor idea sobre cuál voy a hablar...

Ahora o nunca. En fin, ya estoy completamente arrepentido de haber elegido “Imaginations From The Other Side” y no pretenderé decir que es lo mejor que han hecho los bardos ni nada por el estilo, olvídense, pero hay muchas cosas que lo destacan como único. Este fue el primero que dejó sentir la verdadera naturaleza de Blind Guardian. No me refiero a la música, el conjunto había encontrado hace tiempo su identidad, qué insolencia, sino a la inquietud de siempre ir evolucionando, avanzando, ensanchando los márgenes, de no repetir, de sorprender, de primero contrariar y después maravillar. 

La costumbre de Blind Guardian de dejar descolocados a sus fans viene de aquí, cuando sofisticaron su estilo thrash y speed, cuando ampliaron sus matices y les dejó de importar lo que demoraría entregar un álbum de calidad. Total, estaban con Virgin, enorme sello discográfico que no se molestaba en presionar a una banda metalera de una villa germana perdida en su catálogo.

En fin, el mismo Kai Hansen quedaría marcando ocupado, reconociendo el ’96 que deseaba volver a escuchar a Hansi Kürsch, André Olbrich, Marcus Siepen y Thomen Stauch haciendo discos como “Somewhere Far Beyond”. Lamentablemente para el ex Helloween, los planes de Blind Guardian se fueron literalmente hacia El Otro Lado, porque sólo meses después los bardos reconocerían su insatisfacción con “Somewhere Far Beyond”, independiente de lo exitoso que había sido entre los seguidores. La banda lo consideraba no más que una mera continuación de “Tales From The Twilight World”, una fórmula innecesariamente repetida que se quedaba a medio camino de cualquier evolución. Sentían que ya habían dado con la meta de crear un estilo y que era la hora de avanzar. No quedaron complacidos con el sonido tampoco, por lo que luego de la gira convocaron a una reunión de emergencia y acordaron que de ahí en adelante nunca más volverían a hacer segundas partes de nada. Y vaya que fuerte fue esa determinación, pues nos guste o no, jamás repetirían un álbum. 

Cortando relaciones con el productor Kalle Trapp, quien había estado desde el debut “Battalions Of Fear”, y atando vínculos con Flemming Rasmussen, conocido por su trabajo con Pretty Maids y Metallica, nada menos, dieron partida a este desafío tan alto que llegaron a pasarlo mal. El cantante y aún bajista Hansi Kürsch nunca estuvo contento con el tema título durante todo el proceso y cuando sólo tenían lista esa, ‘A Past And Future Secret’ y un cover de Uriah Heep, André Olbrich tuvo que pedir vacaciones en Navidad para despejarse, porque la producción no estaba saliendo como quería. Para complicar aun más las cosas, el guitarrista sufrió un accidente que casi lo dejó con un brazo inmóvil, el que sólo pudo recuperarse con una cirugía y dos meses de hospitalización.

La grabación se estancó en tiempo e ideas, pero como no hay mal que por bien no venga, André volvió con su brazo entero y con una canción que se llamaría ‘Bright Eyes’, una pequeña gran obra maestra que, después de todo, surgió de la adaptación impuesta por la adversidad y no de la ambición desmedida. Era una pieza prodigiosa, dolorosa, fantasiosa y contagiosa, adelantada literalmente años luz de la escena powermetalera germana y de lo que se podía esperar del Blind Guardian conocido por temas como ‘Valhalla’ o ‘Welcome To Dying’.

Hansi aprovecharía este monstruo para plasmar la primera ficción traída de su propia cabeza, la de un niño de diez años con talentos especiales y una inteligencia inusitada para su edad, pero que vive aislado de la realidad, de las personas, incluso de su familia, y de a poco va perdiendo la cordura. Todo, en un tema envuelto en susurros de locura y paranoia, sensaciones de pavor, y horror a la compañía y la soledad por igual. La historia de Kürsch termina en ‘And The Story Ends’, canción que parece tomar elementos de La Historia Sin Fin, de Michael Ende, y en la que el niño salta hacia El Otro Lado (The Other Side) atraído por las fuerzas que están al acecho de su sabiduría. Esta y no otra es la escena ilustrada en la portada de Andreas Marschall, en la que el espejo se transforma en un portal hacia el mundo extraño que lo llama. Un libro, una pluma y un tintero encierran los secretos de las aventuras del pequeño y las estatuillas de un bardo y una parca representan los bandos que luchan por él. Finalmente cruza y en la contratapa aparece el mismo espejo pero visto desde El Otro Lado, reflejando esta vez la alcoba del personaje.

Es notoria la relación entre la carátula y la apertura ‘Imaginations From The Other Side’, canción que da nombre álbum, pero su historia, si bien tiene analogías al relato anterior, es completamente distinta, porque se trata de un hombre convertido en prisionero de su realidad y que pierde la capacidad de tener sueños. Desesperado, se pregunta dónde están Peter Pan, el León Cobarde, el Hombre de Lata, Frodo, el Anillo, el País de las Maravillas...  El rock es rebeldía, evasión de lo común, el intento de crear un mundo dentro de otro, incluso para aquellos que se niegan a crecer y lamentan que las personas al madurar cierren las puertas a la imaginación, así que las letras no están tan alejadas del metal como pareciera a simple vista. So I look back to myself to the days when I was just a child. Aquí aparece el Hansi Kürsch nostálgico de la infancia y amante de la fantasía que se cruza con el letrista maduro, estudioso, profundo y apasionado de los libros que es, situándose más allá de la inocencia y la ingenuidad de los cuentos. E ‘Imaginations From The Other Side’ es una pieza épica inconmensurable, siete minutos que juegan con introducirnos a toda la dimensión mágica que se desarrollará en el álbum, una presentación perfecta, un comienzo sobresaliente que al mismo tiempo cautiva a partir de lo fino, complejo e intenso.

Es cierto que ‘Born In A Mourning Hall’ habla nuevamente de la Tierra de Nunca Jamás, Peter Pan will never reach the other side, y que sus letras basadas en la transmisión televisiva de prédicas evangélicas reflejan también ese “Otro Lado” tras la pantalla, pero “Imaginations” está lejos de ser un álbum conceptual, en 1998 dejarían en claro lo que entienden como uno de esos con “Nightfall In Middle Earth”. El contenido lírico aún así es nebuloso, casi ambiguo, pues es difícil distinguir qué es realidad y qué es ficción. ¿No es acaso lo que sucede también con la Leyenda de Excalibur? Los siglos han difuminado la barrera entre el mito y la historia, reuniendo héroes, hazañas, ideales y lecciones universales. No es porque sí que existe la fascinación por estos relatos y ‘A Past And Future Secret’ lo trasmite inspiradamente con narrativas fogosas y timbres juglarescos hechizantes. A Hansi se le desangra el corazón recitando la historia del una vez y futuro rey, con esos tonos dulces y trágicos de la poesía épica medieval llevaba al lenguaje folklórico popular de sus viejos días. Mientras que ‘Mordred’s Song’ se adentra en el tormento de Mordred, por supuesto, el incesto de Morgana LeFay y su medio hermano, el Rey Arturo, concebido con el único propósito fatal de traer la ruina de su padre. Odio, miseria, tristeza, el grupo nunca había insertado sondas tan profundas en la psique de los personajes. En el extremo se sitúa ‘The Script For My Requiem’, que con más historia y menos fantasía se remonta violentamente a las Cruzadas, peregrinajes, venganzas y matanzas por la Tierra Santa.

“Imaginations From The Other Side” puede ser considerada como la primera superproducción de Blind Guardian, pero los épicos esfuerzos se enfocaron también en rozar nuevas alturas de agresividad. La batería de Thomen Stauch nunca sonaría tan poderosa, con la caja llegando a agujerear los tímpanos, y si bien no me gusta decir que es el mejor performance vocal de Kürsch, indudablemente es el más violento. Suena desgarrador, emotivo y gigante en los coros. André Olbrich ensanchó hasta niveles ilegibles las armonías de sus leads, patentando definitivamente su estilo que tímidamente había aparecido por primera vez en ‘Weird Dreams’ de “Tales From The Twilight World”. Todas las movidas conspiran para que sea el álbum con más personalidad y carisma de los alemanes, por lo que no es extraño entonces que aquí estén algunas de sus canciones más intensas. ‘I’m Alive’ es un terremoto sónico y síquico, melódico y ansioso, y lo mismo para ‘Another Holy War’, el corte más thrashero que sutilmente mezcla las sensaciones del Mesías cristiano con las de otra persona, dos milenios después, cuyo pueblo lo eleva como salvador y justifica la guerra con su figura.

Sí, fue Heavy Metal, grande, ambicioso, detallista, pero lo fue, y era increíble que la banda se viera obligada a afirmarlo en entrevistas y, más encima, tuviera que aclarar que no era música pasada de moda, como si el metal estuviese en estado de coma a mitad de los noventa. Muy por el contrario, “Imaginations From The Other Side” fue un álbum adelantado a su tiempo, a la vanguardia de la escena melódica europea que gracias a trabajos como este empezó a abandonar su quejumbrosa supervivencia y a experimentar un renacimiento ruidoso apenas unos años más tarde. Blind Guardian se desafió a tiempo para redefinir el Power Metal y darle nuevo vigor. Todo disco de ellos ha provocado una pequeña revolución y no por nada es de los grupos que goza con mayor credibilidad en el medio, respeto de los colegas y lealtad de sus seguidores, porque aunque en un principio no les hayan dado la razón del todo, ni siquiera padrinos como Kai Hansen, terminaron demostrando que sabían lo que estaban haciendo. Qué bien corre el tiempo para Blind Guardian.
 
Jorge Ciudad

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