Se encuentra usted aquí

Cerdos y ratas

Cerdos y ratas

"No hablarás de esto. Nadie te creerá", el lema del depredador
Martes 22 Mayo, 2018
Cerdos y ratas

Las acusaciones contra el productor de Hollywood Harvey Weinstein y el actor ganador del Oscar Kevin Spacey abrieron un flanco permanente en la industria de los espectáculos: los abusos sexuales de estrellas masculinas en su entorno laboral. Acá incidentes de distintos calibres de artistas y figuras de la música. Algunos cayeron por el peso de su inmundicia. Otros han zafado como ratas.

Por Marcelo Contreras

Jimmy Savile: El tío buena onda
“¿No sabes que a Savile le gustan jóvenes?”. Esa fue la respuesta que se llevó al interior de la BBC el periodista Alan Hardwick en los 80, cuando alarmado vio el trato impropio y libidinoso que una de las máximas estrellas de la respetada cadena británica, prodigaba a un grupo de chicas de 12 años. A esas alturas Jimmy Savile era un clásico de la cultura popular en Inglaterra. Fue el principal animador del programa musical "Top of the Pops", DJ y animador de las más relevantes emisoras, y anfitrión de "Jim'll Fix It", un programa infantil al aire entre 1975 y 1994 donde se cumplían los sueños de los niños. Profesionalmente su carrera fue brillante gozando de una increíble fama entre la década del 60 hasta su muerte en octubre de 2011 a los 84 años. Su influencia fue tal que cosechó amistad en la familia real y veraneaba con la “dama de hierro” Margaret Thatcher. La corona lo nombró caballero y el Papa Juan Pablo II también le entregó una distinción. Al momento de fallecer los obituarios no olvidaron su faceta caritativa unida a una personalidad excéntrica. Tipo poco agraciado, de facciones caricaturescas, pelo decolorado y siempre con un puro a mano, Jimmy Savile era un personaje a todo lo ancho del concepto armado de frases que los chicos repetían. También era un depredador sexual, uno de los peores en la historia del país.

Savile abusó de más de medio millar de niños y adolescentes por décadas. Se movía a sus anchas en el hospital de Leeds donde hizo millonarias donaciones. Aprovechaba esas visitas para abusar y violar a toda clase de pacientes con edades entre 5 y 75 años, mujeres y hombres. Era tal su impunidad que habría practicado necrofilia en el recinto, como se jactó de haber sacado el globo ocular a un cadáver para utilizarlo en una pieza de joyería.

¿Cómo salió impune? Por la red de poder que construyó durante su trayectoria. La BBC no emitió un reportaje que abordaba las acusaciones al poco tiempo de morir. Se sospecha que sabían de su conducta y, aún peor, muchos delitos ocurrieron en sus instalaciones. La policía no lo hizo mejor. Scotland Yard abrió siete investigaciones sin mayores resultados. Su faceta filantrópica también acalló rumores. Jimmy Savile sabía que su fama era el mejor aliado para sus deseos. Como le dijo a una joven de 16 años tras violarla. “No hablarás de esto. Nadie te creerá. Soy Jimmy Savile”.

El triste blues de Pappo
“Pappo ¿alguna vez violaste a una mujer?”. El legendario guitarrista argentino, tótem del blues y el metal trasandino, se queda de una pieza, desencajado. Mediados de los 80. Es el programa de televisión "Noche de brujas". Son los primeros años post dictadura y la idea es hacer entrevistas desenfadadas con políticos y figuras. La periodista Alicia Barrios sostiene una sonrisa encantadora frente a la cámara y le pregunta a Norberto Napolitano, su verdadero nombre, si la recuerda. Pappo balbucea y trata de salir jugando. Busca con la mirada a alguien en el set, se mira las uñas. Entonces ella cuenta una escena sucedida en el Luna Park años antes. Era una periodista primeriza recorriendo el subterráneo del famoso arena bonaerense, se encuentra con el corpulento guitarrista y se abalanza sobre ella con claras intenciones sexuales.

“Y ¿hoy saldrías corriendo?”, retruca el músico todo canchero en el video disponible en Youtube. Entonces mira a la animadora y suelta con desparpajo. “Pero la violación, vos sabes cómo es. El tire y afloja de ambas partes”. Alicia Barrios tiene renombre. Es amiga del Papa Francisco y una trayectoria periodística que incluye corresponsalías de guerra. Según reveló, lo sucedido aquella vez fue así. Ella tenía pase libre acceso en el Luna Park porque trabajaba para la revista Satiricón entrevistando a futbolistas y boxeadores. Conocía el recinto de memoria y buscó un baño en el subsuelo una noche que Pappo tocaba allí. Al salir del sanitario se encontró con el músico y un grupo de acompañantes que intentaron atraparla con intenciones inequívocas. Huyó aterrada.

Alicia la sacó barata, no así Gloria Guerrero, periodista rock de larga y respetada trayectoria en Argentina. Siguiendo a Pappo para una nota, el músico intentó violarla en un bus de la gira. Como opuso resistencia le partió la cara. “Uno tiene ideas de violar así gente linda como vos”, remató Napolitano en aquel diálogo televisivo.

El 25 de febrero de 2005 Pappo perdió el control de su moto en la carretera y un vehículo en sentido contrario le pasó por encima. Murió instantáneamente. Tenía 54 años.

Gary Glitter: Tour por Asia
Era la cara irrisoria del glam rock, tipo regordete de trajes brillantes, zapatos con plataforma y peinados exagerados. Llevaba largo tiempo intentado hacerse un nombre en la música sin mucho éxito. Paul Francis Gadd tenía casi 30 años cuando logró instalar el single Rock and roll en 1972 convirtiéndose en un fenómeno en Gran Bretaña. Glitter se las arregló las siguientes dos décadas para mantener el estrellato y convertirse en un clásico para los ingleses, hasta que en 1997 un técnico de computadoras descubrió reparando una laptop suya, que acumulaba 4000 fotografías de pornografía infantil. Fue entonces cuando empezó la inexorable caída de Gary Glitter.

Tras cuatro meses encarcelado se embarcó en su yate y comenzó un tour mundial. Primero se dirigió a España. Cuando se dio cuenta que las autoridades de su país le seguían, decidió cruzar el Atlántico hacia la Cuba de Fidel. Instalado en la isla inició una relación con Yudenia Sosa Martínez, de 21 años. Tuvieron un hijo, Gary Jr. Después de recorrer todos los bares de La Habana buscando menores de edad, Glitter siguió de viaje por México, Sudáfrica, Zimbabwe, Colombia, Portugal, Brasil, Venezuela y Tailandia. Finalmente recaló en Camboya donde era más difícil que la policía le siguiera y las leyes más laxas para sus retorcidas inclinaciones. Hizo amistad con el ministro de cultura del país de quien también habían rumores sobre gustos por menores de edad. Finalmente el gobierno lo deportó. Instalado en la turística ciudad de Vung Tau en Vietnam, Glitter volvió a la rutina de bares para engatusar niñas. Se hizo habitué de un local, Labyrinth, donde además cantaba. Una noche fue reconocido por turistas ingleses y se armó una pelea. Pronto los paparazzis comenzaron a rondar el sitio y a fotografiarlo con chicas bajo la edad legal. Las fotos se publicaron en Inglaterra. Cuando trataba de huir fue arrestado por acusaciones de seis mujeres, entre ellas una de 11 años. La pena de muerte rondaba a Glitter por las estrictas leyes del país asiático. Finalmente arregló todo con dinero a las familias y una condena de tres meses en la cárcel. Liberado, comenzó una odisea para el cantante, que quería evitar a toda costa ser deportado a Inglaterra donde ingresaría al registro de delincuentes sexuales. 19 países se negaron a recibirlo.

Gary Glitter hizo planes musicales pero en 2012 su mundo se derrumbó definitivamente, cuando el reportaje de televisión "El otro lado de Jimmy Savile" lo implicó en la violación de una menor de 14 años en el camerino de la estrella de la BBC. Entró y salió de la cárcel hasta que en 2014 comenzó un juicio con ocho acusaciones de violación y cargos por sexo con menores. Al año siguiente fue condenado a 16 años de prisión. “He leído las declaraciones de las tres víctimas y cómo los abusos marcaron sus vidas”, dijo el juez en la sentencia. “Les ha causado daños perecederos y usted lo hizo simplemente para obtener gratificación sexual completamente inapropiada”.

Picantes
Era la banda que tocaba desnuda con un calcetín colgando del miembro con una explosiva mezcla de rap, funk y rock. Es el 21 de abril de 1989 y Red Hot Chili Peppers se presenta en la universidad George Mason. Tras el concierto y fuera de los camerinos una estudiante acusa a Anthony Kiedis de tocarle la cara con el pene. Le mete juicio y al año siguiente condenan al cantante. En esa misma temporada Flea y Chad Smith también enfrentaron a la ley por un incidente ocurrido en un programa de MTV en Daytona beach donde la banda fue obligada a doblar. Cabreados, abandonaron sus instrumentos, se mezclaron con el público y atacaron a una chica en bikini. Fueron declarados culpables de agresión, conducta desordenada y comportamiento lascivo. Los músicos negaron los hechos a pesar de los numerosos testigos, aunque el bajista admitió haber gritado a la mujer términos de índole sexual. En la época de "Blood Sugar Sex Magik" (1991) mientras Flea y Kiedis daban una entrevista a una animadora, el cantante se abalanzó sobre la mujer forzando un beso ante la evidente incomodidad de ella. Ese mismo año en una nota para la revista Creem hecha por una periodista, Kiedis le preguntó en medio del diálogo “¿eres una chica sucia? ¿te gustan las nalgadas? ¿te tragas el pene?”.

Un año antes la ex ejecutiva disquera Julie Farman, empleada en Epic, estaba al tanto de la mala fama de la banda en su trato a las mujeres. Aunque intentó evadir trabajar con ellos finalmente expuso en una reunión a los músicos y su equipo el plan de marketing. Luego fue acompañada por dos integrantes de Red Hot Chili Peppers (hasta ahora no se sabe quiénes) a unas bodegas para chequear partidas de discos. Entre anaqueles la rodearon y detallaron con lenguaje soez las ganas que tenían de hacer un trío. La ejecutiva arrancó como pudo y se encerró a llorar en su despacho. Al rato apareció un representante pidiendo disculpas. Julie Farman se dio cuenta que su discurso estaba memorizado. Concluyó que era parte del trabajo de ese tipo cubrir los abusos de la banda.

Tags: 

COMENTARIOS

Contenido Relacionado