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The Lemon Twigs: A la antigua

The Lemon Twigs: A la antigua

Revivalismo con sustancia hecho en familia
Viernes 01 Diciembre, 2017
The Lemon Twigs: A la antigua

Como pasa cada vez más, la vida de los hermanos que forman The Lemon Twigs está registrada en Google. Es posible ver a Brian y Michael D'Addario, de 20 y 18 años respectivamente, tocando juntos desde la infancia. Hay videos caseros de todas sus etapas, desde un cover de los Beach Boys hasta un rap en el que mencionan a Jimi Hendrix y The Who, pasando por una banda con amigos de rock preadolescente. Son páginas en la historia de una dupla que, luego de haberse dedicado a actuar, está persiguiendo su verdadera vocación. Hace cinco años, Michael actuó en una película con Michelle Pfeiffer y Chris Pine ("People Like Us"), y en YouTube está el clip de una alfombra roja en la que le asegura a una reportera que prefiere la música antes que el cine. Tanto él como su hermano acumularon experiencia en obras de Broadway, donde llegaron de forma natural, incentivados por una mamá que enseñaba teatro musical y un papá cantautor, Ronnie D'Addario, quien, por cierto, editó muy lindos álbumes en los setenta.

Aunque empezaron cultivando una psicodelia que cruzaba a Tame Impala y Flaming Lips, con el tiempo los Lemon Twigs se terminaron convirtiendo en una suerte de homenaje a la discoteca familiar, donde reinaban los Beatles, los Beach Boys y los Kinks. También suenan a herederos del Fab Bour como Big Star, Todd Rundgren y Harry Nilsson. Todo muy retro, sí, pero es lo mínimo que se espera de un par de tipos que andan vestidos como si los hubiesen sacado de una máquina del tiempo, especialmente Michael, irreconocible desde sus días como actor infantil. Los D'Addario complementaron la constante exposición temprana a elepés clásicos con el aprendizaje y dominio de múltiples instrumentos: guitarras, bajo, batería, piano, violín y cello, por mencionar algunos. Ante su calidad, los colegas toman nota: los Zombies, que son una de sus influencias, les tiran flores, y también Questlove, el batero de The Roots.

"Do Hollywood", su disco debut, fue editado el 2016 por 4AD, una etiqueta que destaca por su confiabilidad, y este año apareció "Brothers of Destruction", un compendio de descartes que valía la pena rescatar. Lo que se dice de ellos es que parecen grabaciones perdidas de Todd Rundgren (con el que terminaron compartiendo escenario en Coachella), y que su powerpop es raro pero maravilloso, aunque también se ha calificado lo que hacen como glam barroco. Sea cual sea la definición correcta, si es que hay alguna, llamó la atención de Jonathan Rado, la mitad del excelente dúo revivalista Foxygen, quien produjo el álbum y fue la única mano externa que tocó algunos instrumentos. Otro elemento que añade valor a la propuesta de estos hermanos son sus conciertos: no sólo tienen un look que remite al pasado, sino que su desplante en escena, adquirido en sus años sobre las tablas, también parece venir de un tiempo en el que no había tanto cinismo y el rock era una expresión menos manoseada. Se cuenta que los Lemon Twigs no sólo reproducen con fidelidad las canciones de "Do Hollywood", sino que se lucen sin temor a ser caricaturescos. En términos concretos: no es inusual ver a Brian haciendo el paso del pato o a Michael tirándose al público desde los amplificadores.

Andrés Panes

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