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Trash

Trash

Trash

Lunes 04 Julio, 2011
1989. Epic

Sin duda, uno de los padres del Shock Rock, debe ser uno de los artistas más camaleónicos que conoce la historia de la música pesada. Claro, porque la versatilidad de Alice Cooper siempre le ha permitido adaptar sus discos a la tendencia imperante de turno. Desde el rock de garage, hasta el metal industrial, incluso el grunge, todos los colores y sabores han sido absorbidos por la mente febril de Vincent Furnier y su alter ego, saliendo airoso en la mayoría de los casos con grandes discos sin importar a que estilo se adhieran.

Fue así como en la bendita década de los 80’s y luego de un regreso desde su infierno personal de alcohol y drogas, a partir de 1986 con el álbum “Constrictor”, el maestro de ceremonias adaptó magistralmente su propuesta al Hair y Glam Metal reinante por entonces, y logró hacerlo con mucho estilo y éxito, no por nada, el trabajo que nos ocupa, el genial “Trash” de 1989, es uno de los discos más vendidos del catálogo de Cooper.

Forjando una alianza estratégica con el “Hit Maker” Desmond Child como productor de la placa (un verdadero “mecenas” en esto de componer singles exitosos para grupos como Bon Jovi, Kiss, Aerosmith, Scorpions y cientos más), Alice Cooper contó con un presupuesto generoso y su impresionante lista de músicos y compositores invitados lo confirma: Steven Tyler, Joe Perry, Tom Hamilton, Joey Kramer, Jon Bon Jovi, Richie Sambora, Kip Winger, Steve Lukather, Hugh McDonald, Kane Roberts, Joan Jett y Diane Warren, dejaron su impronta marcada en los surcos del disco.

Todo parte de gran forma con ese primer single y video infeccioso, que es la venenosa ‘Poison’ el hit mayúsculo del disco, un mid tempo oscuro, medio tenebroso pero con un coro genialmente ganchero. Claramente el disco está hecho con la radio y la MTV en mente, los principales medios de difusión para la música en esa época (como han cambiado los tiempos), por ello en el disco las canciones suenan accesibles y melódicas, muy distintas al peso metalero que lograban en vivo como quedó cabalmente documentado en el óptimo home video en VHS “Alice Cooper Trashes the World” editado al año siguiente y donde 7 cortes de este disco tienen destacada presencia en el set.

‘Spark in the dark’ pisa el acelerador un poco más a fondo, con riffs enérgicos y grandes armonías corales; todo en este álbum suena perfecto, en su justa medida, con grandes solos de guitarra, coros inmensos, una base rítmica justa y precisa sin exageraciones y todo ello coronado por las voces multifacéticas del maestro de ceremonias. ‘House of fire’ fue otro de los singles exitosos, un ritmo más juguetón y bailable con un Cooper hablando de sexo sin filtros, un leit motiv esencial en el Hard Rock de los 80’s. ‘Why trust you’ es un tema más rompedor y enojado, con guitarras más fuertes, pero sin perder nunca ese sabroso gancho melódico, tal como ocurre en toda la placa. ‘Only my heart talkin’ es una bonita balada, cantada con mucho sentimiento por el maestro y que recuerda un poco a Aerosmith y cómo no, si la presencia de Steven Tyler en los coros no pasa desapercibida.

‘Bed of nails’ pone otra dósis de metal made in Los Angeles de buenísima factura; en particular esta canción se volvía muy poderosa en vivo, con un gran ataque dual de las guitarras. Las típicas letras de terror clase B del Vincent Price del rock aparecen con fuerza en ’This maniac’s in love with you’, con Cooper logrando muy bien la sensación de que es un insano mental el que canta. ‘Trash’ el tema título, es uno de los más pesados de la placa, donde de fondo se escuchan algunos efectos de sonido con los chasquidos del clásico látigo que Alice usa en vivo, en otro mid tempo bien machacón. ‘Hell is living without you’ es la segunda balada del disco y esta suena más a Bon Jovi, algo inevitable si el propio Jon y Richie Sambora hacen los coros. El final llega con ‘I’m your gun’ un Harad Rock acelerado con termina con mucho ímpetu y energía el disco y que en vivo también ganaba muchos enteros, sonando bien pesada.

Como decía, serpenteando entre un estilo y otro, el gran Alice Cooper siempre ha logrado adaptarse a los tiempos de una forma única y excepcional, imprimiéndole su sello y clase a un disco eminentemente comercial, pero no por ello, menos genial y disfrutable. “Tu eres veneno corriendo por mis venas” dice una estrofa de ‘Poison’; el mismo efecto consigue el perverso Alice cuando su música logra ingresar al torrente sanguíneo del oyente. ¡Ya no hay antídoto para la infección!

Cristián Pavez

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