Se encuentra usted aquí

7 Seconds: su impacto en mi vida y el hardcore

7 Seconds: su impacto en mi vida y el hardcore

Por Philippe Arama, cantante de Remission
Miércoles 04 Abril, 2018
7 Seconds: su impacto en mi vida y el hardcore

La semana pasada me escribió un amigo diciendo: “Imagino que estás destruido con la noticia de 7 Seconds”. Lo primero que hice fue revisar que nada trágico le haya ocurrido a Kevin, Steve, Troy o Bobby. Al revisar sus páginas de Facebook e Instagram pude confirmar que la banda pilar de mi vida anunció su separación luego de 38 años de trayectoria. “Destruido no estoy”, le comenté. 

 Tarde o temprano iba a pasar y pensé en lo agradecido que estoy por cada letra, canción, disco y tocata que me impactó tan profundamente. Los “Minor Threat del lado oeste” tocaron miles de vidas como la mía con su mensaje positivo, disconforme, directo y optimista. Varias bandas favoritas de muchos de ustedes quizás no hubiesen existido si no fuese porque uno de sus miembros, ya sea sentado en su pieza o patinando con sus amigos, escucharon “The Crew”, “Walk Together Rock Together” o incluso “New Wind”. Mi pasado fue algo así, absorbiendo todo a mis 15 años durante el periodo decisivo para la identidad el cual conocemos como adolescencia. Podría escribir un libro de los momentos que me han acompañado pero seré breve.

Primero, debo retroceder 19 años. Era 1999 y con mis amigos patinábamos y seguíamos los videos de 411vm, todavía en VHS. En la cinta “Best Of Vol. 6” salía una sección de Geoff Rowley y sus amigos con la canción ‘Young Til I Die’. Fue la primera vez que los escuché y aunque me gustó mucho no le di la atención que merecía como para profundizar en que se trataba de un punk diferente llamado hardcore. 

Seguí alimentándome de nuevos sonidos por medio de videos de skate y la influencia musical de mi hermana y 4 amigos gringos que ya eran punk-rockers. Finalmente, me di cuenta de lo que era el hardcore y el hecho de sentirme más motivado que con el heavy metal, desde el sonido hasta las letras. Minor Threat y 7 Seconds son las dos bandas que más me marcaron el 2001. Desde ese año fui viviendo valiosas experiencias que muchas veces puedo asociar a la música y el mensaje que ellos aportaron. 

 

Por ejemplo, la primera vez que escuché “The Crew” completo fue del cassette pirata de mi primo Eduardo, el cual me regaló en Algarrobo y pude escuchar en el viaje a Santiago con mi papá en su auto. Me sorprendió que no le diera color en escuchar 20 minutos de “música tarro” y aún recuerdo la felicidad de escuchar himnos como ‘Clenched Fists, Black Eyes’ o “Bully” por primera vez. 

Luego vino el cd y pude entender con mayor claridad letras como “Straight On” que hablaban de la actitud straight edge sin ellos ser una banda etiquetada. Ese tipo de detalle me encantó. Rechazo, diversidad, tolerancia (cuando merecida) y un sinfín de valores en los que ya creía, pero esta banda reafirmaba para mi propia identidad. Las mejores patinadas de mi vida tuvieron de soundtrack (en boombox a pilas o walkman) a los primeros álbumes de 7 Seconds, incluyendo el Old School (grabaciones pre-“The Crew” del ’83 para su LP debut que ellos querían llamar “United We Stand”). 

 

La primera vez que me hice una polera fue con un tour flyer del ’85 con un dibujo de Kevin Seconds y mi mejor amigo se hizo una de Teen Idles. Antes que él volviera a California en el verano del 2002, pudimos captar una foto que tengo enmarcada en el living de mi hogar donde salimos posando junto una tapa de alcantarillado con el logo circular de 7 Seconds hecho en spray. Esa misma foto la usé en mi anuario de cuarto medio ya que simboliza dos pilares en mi vida. En ese periodo se dieron varios acontecimientos importantes, como la costumbre de ir a tocatas locales. Admito que no me gustaba casi ninguna banda salvo por Floorstage y Güila, pero cuando Fuerza de Voluntad y Entrefuego tocaron ‘You Lose’ y ‘Young Til I Die’ en la Entrennos de Bellavista, me volví mono y fueron mis primeros piqueros. A veces me rayaba debajo de los ojos con sharpie negro como lo hacía Kevin en la primera mitad de los 80s. Lo otro crucial fue darle un primer intento a ser vocalista en una banda. En el raro contexto de “Batalla de las Bandas” primero fue con el cover de Minor Threat ‘In My Eyes’ y la segunda vez convencí a otros amigos para tocar ¿Drug Control’ de 7 Seconds y un par de temas más.

Tuve la suerte de viajar post-graduación para visitar a mi amigo y a la vez poder ver a 7 Seconds juntos en el clásico Chain Reaction en Anaheim, California. Conocimos a nuestros héroes y llevamos cámaras para jamás olvidarlo. Fue todo lo que imaginamos y más. A la vuelta de ese viaje todo cambió para mí. Armé mi primer grupo serio, eligiendo la canción ‘Remains To Be Seen’ (de “Walk Together Rock Together”) para representarnos. Quise expresarme y cantarle a mi escena local sobre la ruptura de estereotipos, no sentir vergüenza por demostrar afecto y decenas de otros valores que aprendí del espíritu de 7 Seconds. Me aseguré de debutar con la banda usando una polera de “Walk Together Rock Together”. Hay videos en YouTube de RTBS tocando ‘Diehard’ en JS Bach y ‘Young Til I Die’ en Piraña Rock. El siguiente hito involucrando esta banda de mi vida fue cuando el 2014 pude volver a verlos luego de 10 años de espera. Dos noches en Brooklyn y Baltimore llenas de euforia y energía. Es sorprendente como cuatro tipos mayores de 50 pueden tener tanta potencia, compromiso y amor por lo que hacen. Conversamos, los abracé y les di mi sincera gratitud.

Un año más tarde, se anunció que 7 Seconds venía a Chile por primera (y única vez) luego de que probaron territorio sudaca en Sao Paulo el 2014. Somos cientos los que siempre recordaremos la noche del 25 de septiembre del 2015 con suma alegría. Desde Reno, Nevada... ¡7 Seconds en Arena Recoleta! Sebastián de Remission, que organizó la fecha, me dijo que fuera a buscarlos al aeropuerto con él, seguido por un almuerzo vegano y finalmente la tocata donde también tocaron Rehusar, Intenta Detenerme y Remission. Ese pit, la amistad, personas de todas las edades y la lluvia de himnos y piqueros son inolvidables. Todo lo que ocurrió ese día fue como un sueño del cual uno no quiere despertar. La semana pasada Kevin comunicó que la banda se separaba principalmente por serios problemas de salud de Troy y Steve y ahora el sueño realmente se acabó. Eso sí, la vida continua y hay que enfocarse en el presente, con cariño y máximo respeto hacia los que indirectamente nos formaron como personas.  

Fotos en Chile: Fernando Liberona

Tags: 

COMENTARIOS

Contenido Relacionado

Tipo Banda Título Hace...
Novedades 7 Seconds anunció su disolución definitiva 2 meses 4 días
Novedades Kevin Seconds presenta tema solista 1 año 11 meses
Novedades 7 SECONDS y JUDGE en Sudamérica 3 años 11 meses